lunes, 22 de octubre de 2007

¿No es sospechoso?

Pregunto porque la trama parece sacada de una película de cine negro de los años 40, masomenos.

De repente, después de 6 años de noviazgo se casan, y un mes después, habiendo pasado una increíble luna de miel, seguramente con mucho sexo y caipirinhas frías, la pobre señora se muere.*

Me quedo con las ganas de ver la expresión del loco, a ver si es tan frío como para no largar una lágrima o si de verdad lo siente...

*para mi que mucha bomba es perjudicial para la salud, más a esa edad (24... ehm, digo 82)

miércoles, 17 de octubre de 2007

Hasta las manos


Se acuerdan que hace un año balearon a un montón de peronchos?

Una vez escuché que eso era lo lindo del partido Justicialista.

No, los balazos no, sino la "heterogeneidad de criterios".

Je. Yo a eso le digo bolonqui.

Pero de todas maneras, tengo la consciencia tranquila, como Cafiero. Total, no murió nadie.



Y NO SE OLVIDEN DE MADONNA QUIROZ!

viernes, 5 de octubre de 2007

jueves, 27 de septiembre de 2007

La objetividad no existe


Bajo ningún punto quiero objetar la veracidad de los dichos de Chávez ni tampoco de éste video.
Pero viste que bien, recién ahora se dieron cuenta de que Chávez "le mintió a todos los venezolanos".

Cuánto tiempo tardaron, no?

jueves, 6 de septiembre de 2007

Valija, la 8va pasajera

El viaje comenzó a las 2:30 de la madrugada del sábado. Un avión privado era abordado por 7 personas con destino a La Argentina. El lugar era Caracas y tanto el destino como el momento, eran inciertos. ¿Había razón alguna para que un vuelo partiera tan tarde a Buenos Aires?

Había un pasajero más. Uno que no hablaba, que era cuadrado y llevaba algo adentro. Un cuerpo que por inerte e inanimado, nunca nadie habría podido saber el revuelo que causaría.

La avioneta, un Cessna 750 X alquilado por los ejecutivos de la empresa estatal de energía Enarsa, viajaba presurosa para llegar a destino.

Los personajes que acompañan al pasajero son heterogéneos. Claudio Uberti, director del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi); Victoria Bereziuk, funcionaria de ese organismo; Exequiel Espinosa, presidente de Enarsa (la empresa energética del Estado); tres ejecutivos de Pdvsa (la petrolera del gobierno venezolano), y Daniel Uzcateguy Speech, hijo del vicepresidente de esa compañía. Pero falta el más importante, la persona que reconoció como su propiedad a nuestro cuadrado pasajero. El nombre de ésta persona es Guido Alejandro “El Gordo” Antonini Wilson, una suerte de abstracción física del personaje mafioso de “Los Simpsons”.

Wilson es un acaudalado empresario con nacionalidad en conflicto: mitad venezolano, mitad norteamericano. Tiene 46 años, una mansión en Key Biscayne y 4 empresas radicadas en el estado de Florida, Estados Unidos. Ha participado repetidas veces en el rally europeo Gumball 3000, este año con un Porsche Carrera GT. Sus medidas son 120, 140, 120 y su color preferido es el azul.

Antonini traslada con recelo su cuadrado amigo pasajero. Todos los que están dentro de la avioneta conocen su contenido, y hacia donde se dirige. Todos, absolutamente todos conocían del contenido de su compañero de viaje petiso y con rueditas, eran libros y documentos. Y luego U$S 60.000, y finalmente U$S 790.550. Un cambio radical, si los hay.

La madrugada de 4 de agosto fue entonces que el vuelo llegó al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. Todos los ocupantes descendieron rápidamente del transporte, tal vez a sabiendas de que la hora, el alquiler del avión con dinero estatal, o tal vez los “libros y documentos” les traerían problemas a la hora de no mentir. Pero la verdad es que mentir no es lo mismo que ocultar. “El Gordo” ocultaba algo. Y los efectivos del aeropuerto se lo hicieron saber.

—Epa! ¿Que tenés ahí?

Y efectivamente fueron encontrados los 800 mil no declarados en “libros y documentos”

¿Para quién era el dinero? ¿Por qué venía a la Argentina? ¿No era muy obvio que casi un palo verde llegara desde Venezuela, acompañado por funcionarios argentinos y venezolanos justo cuando Chávez venía de visita? Menos mal que el presidente de los argentinos había aclarado que “no ponía las manos en el fuego por ningún funcionario”.

O el destino tiene mucho sentido del humor, o bien la gente de plata es simplemente boluda.

Lo que parece increíble es que después del caso Skanska o de la bolsa en el toilet de Felisa Miceli, los K continúen siendo los primeros referentes en la intención de voto del 60% de los argentinos.

viernes, 24 de agosto de 2007

Si destruimos el planeta, compramos otro: el progreso





Hace 500 años llegó la primera idea del progreso. En esa época el progreso vino en barcos. Eran hombres a caballo con armaduras, sables y mosquetes.

La llegada mágica del progreso, llegada casi divina, sembró enfermedad, muerte y destrucción de las culturas de América.

Desde entonces, en forma casi ininterrumpida, nos siguen hablando del progreso. A veces han sido uniformados con sus fusiles y tanques ayudados por señores con anteojos negros en Falcon verdes.

Otras veces han sido elegantes ejecutivos en sus trajes caros, quienes nos mostraban la magia del progreso al que llegaríamos si accedíamos a sus requerimientos y aumentábamos nuestra deuda externa e interna.

Hace bastante tiempo que en nuestros sufridos países del Sur, quienes nos hablan de progreso son los gobernantes a quienes votamos democráticamente.

Ellos han decidido, junto a funcionarios que nadie votó, que el progreso es entregar el petróleo y el gas a las multinacionales, porque nosotros todavía no aprendimos cómo explotarlo.

También han permitido que unas pocas transnacionales nos enseñen cómo se debe trabajar el campo, definiendo que nuestras tierras deben ser destruidas sembrando semillas transgénicas, y rociándolas con cada vez más cantidad de agrotóxicos y fertilizantes, que por supuesto, producen de manera monopólica esas mismas transnacionales.

Han decidido que para progresar debemos dejar que arrasen los bosques y montes nativos, enfermando y expulsando a las comunidades originarias y a los campesinos de sus tierras ancestrales.

Han decidido que los pinos y eucaliptos transgénicos, esos que sirven para alimentar a las pasteras multinacionales echadas del primer mundo por ser altamente contaminantes, representan el progreso.

Han decidido que entregar al extranjero todos los peces del Mar Argentino y del río Paraná es el progreso.

Han decidido que todos los minerales de nuestras montañas deben ser regalados a las empresas mineras canadienses, suizas, australianas, yanquis, etc. Si para eso tienen que dinamitar montañas enteras, destruir glaciares, secar los ríos, contaminar las napas y las vertientes de agua y enfermar a los habitantes de esas tierras, no importa, es en nombre del progreso.

(El Progreso-

Pero cuando recorremos nuestro país, vemos que los pueblos originarios y los campesinos siguen marginados y que son acorralados por las topadoras y la nueva Diosa Soja.

En las ciudades aumenta día a día la cantidad de excluidos del sistema alimentado por migrantes del campo a la ciudad. Son los nuevos habitantes de la miseria urbana, son la carne que alimenta la prostitución y el negocio de la droga. Niños revolviendo la basura y durmiendo en las calles. Niñas que no saben si serán prostituidas o creadoras de niños hijos de niños, o ambas cosas. Son la materia prima que alimentará la corrupción política y policial.

Mientras, los que aún trabajan y pueden permanecer colgados del sistema, manteniendo a duras penas sus familias, se anestesian con el fútbol, con Tinelli y con Gran Hermano. Para no pensar, para no mirar la miseria y el "paco". Para no ver el hambre y la bolsita con pegamento.

Mientras, los gobernantes se llenan la boca con los derechos humanos pero sancionan una "ley antiterrorista" para reprimir los reclamos sociales.

Entonces me pregunto, ¿esperaremos 500 años más para que llegue el progreso que nos vienen prometiendo?

martes, 14 de agosto de 2007

Pared contigua

Estudio. Escucho a mis vecinos por la pared:






"Mirala a la Silvia!!!" y "Hay que maldito!, le puso un 9!"











Y me dan ganas de cometer homicidio.
Estén atentos a las noticias.

"Entre Ríos.
Loco de mierda mata con cucharas de sopa a sus vecinos porque al otro día rendía un parcial.
Le sacaron de las manos los ojos del padre de la familia.
Dijo: "Tinelli me dijo que lo hiciera!"
Habría consumido mate.
Ampliaremos.
Crónica, firme junto al pueblo."